Apertura al mundo

El progreso de la humanidad es posible únicamente si es compartido por todos. Entonces, cada Francmasón de “Le Droit Humain” debe sentirse ciudadano del mundo para participar en la gran construcción de la Obra.

La Francmasonería es una sociedad humanista cuya finalidad es la Felicidad, practicando el amor al género humano y el reconocimiento universal de la dignidad de todos los seres, aceptando las diferencias morales, sociales, culturales, espirituales o étnicas.

“Le Droit Humain” está atento y es sensible a los grandes problemas de la sociedad. Lo demuestra dando a conocer su posición ante los grandes temas como la tolerancia, el integrismo, la responsabilidad individual o la libertad de conciencia, etc. (esta lista no es exhaustiva).

Se preocupa particularmente por ayudar a la infancia internacional, es decir por la ayuda a los inocentes maltratados por una sociedad cruel. En el plano político, “Le Droit Humain” no toma ninguna posición oficial. Sus miembros son completamente libres de elegir. No se admite a aquellos que pregonan ideologías intolerantes o discriminatorias.